El Basketdeza brilló ayer en la jornada inaugural de la Vilagarcía Basket Cup-Helena Mariño, donde su equipo mini fue uno de los participantes del torneo.

El Basketdeza se convirtió ayer en uno de los protagonistas de la Vilagarcía Basket Cup-Helena Mariño, viviendo una jornada inaugural que desbordó ilusión en la categoría mini. El equipo lalinense, bajo la dirección de su preparador Álex Fernández, desembarcó en la capital arousana para integrarse en un evento que ya moviliza a 1.550 deportistas de 127 equipos procedentes de toda Galicia, Asturias, Cantabria, León y Francia.

Para David, Guillermo, Lois, Mateo, Ares, Xoán y Claudia, la jornada de ayer no fue un día cualquiera. Los jóvenes jugadores del Basketdeza tomaron las canchas de Fexdega, sede exclusiva del torneo de minibasket, donde compartieron el parqué con otros 40 equipos y cerca de 450 niños y niñas procedentes de distintos destinos. Fieles al espíritu formativo del club, el equipo disfrutó de una competición sin marcadores ni clasificaciones, centrando todos sus esfuerzos en el aprendizaje y en el placer de jugar al baloncesto en un ambiente de hermandad. Además, la organización también contó con un importante despliegue arbitral. Los encuentros de minibasket fueron dirigidos por miembros del propio club organizador, mientras que en el resto de categorías participaron árbitros de la Federación Galega de Baloncesto, en un esfuerzo añadido para cubrir la intensa actividad programada durante los cuatro días.

El protagonismo del conjunto dezano trascendió lo deportivo. Entre partido y partido, los jugadores aprovecharon el ambiente festivo del recinto de A Maroma, donde los hinchables, la animación y los juegos completaron una experiencia inolvidable fuera de las líneas de banda. Álex Fernández guio a sus pupilos en una jornada donde el Basketdeza demostró que su mayor victoria es la cohesión del grupo y la sonrisa de sus canteranos. Con esta participación, el Basketdeza reafirmó su apuesta por el baloncesto base en un torneo pionero que ha convertido a Vilagarcía en un hervidero de actividad deportiva y turística.

Más allá del apartado puramente deportivo, el torneo volvió a presentarse como un potente motor de dinamización económica y de proyección para Vilagarcía y su entorno. A las expediciones deportivas y arbitrales, alojadas en hoteles de Vilagarcía, A Illa, Caldas o Vilanova, se suman entre 3.000 y 4.000 acompañantes, principalmente familiares, que también llenan la ciudad y las comarcas próximas durante estos días. Casi tres décadas después de su nacimiento, el torneo mantiene intacta su capacidad de convocatoria y afronta una nueva edición dispuesto a refrendar su alto nivel de calidad.

Fuente: Faro de Vigo